Ese goteo constante que se oye en la cocina o el baño no suele ser una avería complicada, pero sí una señal de que alguna pieza ya no está sellando bien. Un grifo que gotea puede desperdiciar varios cientos de litros al mes, así que conviene localizar el punto de fuga, elegir el recambio correcto y saber cuándo merece la pena repararlo o sustituirlo.
La reparación correcta depende del punto exacto de la fuga
- Goteo por el caño: suele relacionarse con el cartucho, la montura o una junta interna.
- Agua en la base: normalmente apunta a juntas tóricas, latiguillos o un sellado deteriorado.
- Antes de desmontar: cierra las llaves de escuadra y tapa el desagüe para no perder tornillos.
- Coste habitual: un recambio puede costar entre 10 y 40 euros, frente a unos 70-270 euros por cambiar toda la grifería.
- Señal de alarma: si no puedes cortar el agua o hay humedad dentro del mueble, conviene llamar a un profesional.
Identifica de dónde sale el agua antes de tocar nada
Seca completamente el grifo y sus conexiones con un paño. Después abre y cierra el mando varias veces mientras observas si el agua aparece en el caño, la base, la maneta o las conexiones inferiores. Este paso parece básico, pero evita cambiar un cartucho cuando la fuga está en una junta exterior.
| Síntoma | Causa más probable | Primera comprobación |
|---|---|---|
| Gotea por la boca con el mando cerrado | Cartucho, montura o junta de cierre | Comprobar el mecanismo interno |
| Sale agua alrededor de la maneta | Junta tórica o cartucho deteriorado | Retirar el embellecedor y revisar |
| Se moja la base del caño giratorio | Juntas tóricas gastadas | Limpiar y sustituir las juntas |
| Hay agua bajo el fregadero o lavabo | Latiguillo, tuerca o junta de conexión | Secar y localizar la unión exacta |
También conviene distinguir entre una fuga del grifo y una salpicadura que resbala desde arriba. En fregaderos con mucho uso, el agua puede acumularse alrededor de la base sin que exista una avería interna. Yo siempre hago esta prueba con papel de cocina, porque una pequeña mancha húmeda delata enseguida el recorrido real.
Las piezas que suelen provocar el goteo
En un grifo monomando, la pieza principal es el cartucho cerámico. Dentro lleva discos que regulan el caudal y la temperatura; cuando se desgastan, acumulan cal o reciben suciedad, dejan pasar agua aunque la palanca esté cerrada.
Los grifos de dos mandos suelen utilizar una montura o mecanismo de cierre con una junta de goma. Esa junta puede endurecerse, deformarse o romperse con los años. En ese caso, cambiar solo la goma puede resolver la avería sin sustituir todo el conjunto.
Si la pérdida aparece alrededor del tubo giratorio o en la unión con el lavabo, el problema suele estar en una junta tórica. Es un anillo de goma pequeño que mantiene la estanqueidad entre dos piezas móviles. La cal y los productos de limpieza agresivos reducen su vida útil.
El aireador, también llamado difusor, puede estar obstruido por cal y hacer que el agua salga torcida o salpique. Limpiarlo mejora el chorro, pero no arregla un cierre interno defectuoso. Desenroscarlo y sumergirlo en agua templada con vinagre puede servir para eliminar depósitos, siempre que el fabricante no desaconseje ese producto.

Cómo cambiar el cartucho de un grifo monomando
La reparación está al alcance de muchos aficionados al bricolaje, pero exige trabajar sin prisas. Necesitarás una llave Allen, una llave inglesa, un destornillador, un paño y el cartucho exactamente compatible con tu modelo.
- Cierra las llaves de escuadra situadas bajo el lavabo o fregadero. Si no existen o no cierran bien, corta la llave general de la vivienda.
- Abre el mando unos segundos para liberar la presión que quede en el interior.
- Tapa el desagüe y retira el indicador rojo y azul, si lo tiene. Afloja el tornillo de la maneta con la llave Allen.
- Extrae la maneta y desenrosca el embellecedor. Haz una fotografía antes de retirar piezas para recordar su posición.
- Afloja la tuerca que sujeta el cartucho y sácalo tirando hacia arriba. Si está bloqueado por cal, aplica un aflojatodo compatible con grifería y espera unos minutos.
- Limpia el asiento interior del grifo con un paño. No raspes el cuerpo con un destornillador, porque una marca puede impedir que el recambio selle.
- Coloca el cartucho nuevo haciendo coincidir sus pestañas con las ranuras del cuerpo. Aprieta la tuerca con firmeza, pero sin forzarla.
- Vuelve a montar el conjunto, abre el agua poco a poco y revisa la ausencia de fugas.
El error más frecuente es comprar un cartucho “parecido”. Hay diferencias de diámetro, altura, número de estrías y posición de los pasadores, incluso entre grifos de la misma marca. Llevar el cartucho antiguo a una tienda de fontanería o consultar la referencia del fabricante suele ahorrar una segunda compra.
Un recambio básico suele costar entre 10 y 40 euros, aunque los modelos de marca o de mayor diámetro pueden superar esa cifra. Si el cuerpo del grifo está picado, deformado o muy calcificado, el cartucho nuevo puede no solucionar el problema porque el asiento ya no permite un cierre uniforme.
Qué hacer con un grifo de dos mandos o una fuga en la base
Grifos de dos mandos
Cierra el agua, desmonta el mando afectado y extrae la montura. En los modelos tradicionales, la junta de goma se cambia retirando el pequeño tornillo o tuerca que la sujeta. Si el mecanismo tiene marcas profundas o sigue perdiendo después del cambio, resulta más sensato sustituir la montura completa.
No aprietes el mando con toda tu fuerza para detener el goteo. Esa costumbre puede dañar la rosca y deformar la junta, convirtiendo una reparación sencilla en una avería más cara. El cierre debe producirse por el buen estado de la pieza, no por presión excesiva.
Lee también: Latiguillo de grifo - Cómo elegir la medida perfecta
Agua alrededor de la base
En un caño giratorio, retira con cuidado el aro de sujeción y cambia las juntas tóricas por otras del mismo diámetro. Una pequeña cantidad de grasa de silicona sanitaria facilita el montaje y ayuda a que la goma se deslice sin pellizcarse.
Si el agua aparece bajo el fregadero, revisa los latiguillos y las tuercas de conexión. Una junta mal colocada puede gotear aunque el latiguillo sea nuevo. Tras abrir las llaves, pasa un papel seco por cada unión y espera unos minutos antes de dar la reparación por terminada.
Cuándo reparar y cuándo sustituir toda la grifería
Reparar suele compensar cuando el cuerpo está en buen estado, existe recambio y la fuga procede de una junta o cartucho. Además de ser más económico, genera menos residuos y conserva una grifería que todavía puede durar muchos años.
| Situación | Opción razonable | Coste orientativo |
|---|---|---|
| Junta o junta tórica deteriorada | Cambiar la goma | 2-10 euros |
| Cartucho desgastado | Sustituir el cartucho | 10-40 euros |
| Varias fugas y mucha cal | Valorar grifo nuevo | 30-150 euros en modelos domésticos |
| Intervención de fontanero | Reparación o sustitución profesional | 40-60 euros de desplazamiento más mano de obra, según zona |
Como referencia, cambiar la grifería completa con instalación puede situarse aproximadamente entre 70 y 270 euros, dependiendo del modelo, la accesibilidad y si hay que adaptar las conexiones. En una vivienda de alquiler o ante una llave de paso bloqueada, es preferible informar al propietario y no desmontar una instalación que pueda causar daños por agua.
Yo pediría ayuda profesional si la llave general no cierra, la fuga aumenta rápidamente, hay humedad dentro del mueble o el agua alcanza enchufes y electrodomésticos. También si el grifo está empotrado, las conexiones están oxidadas o el recambio ya no se fabrica.
Deja el grifo preparado para no repetir la avería
Una limpieza suave y periódica evita que la cal se acumule en el aireador y alrededor de las juntas. En zonas de agua dura, revisar la grifería cada pocos meses permite detectar un mando más duro, una base húmeda o un cierre imperfecto antes de que aparezca un goteo continuo.
Tras reparar, observa el grifo durante un día y comprueba también el mueble inferior. Arreglar la pérdida pronto ahorra agua, protege la madera y reduce el riesgo de moho. Si la reparación exige forzar una pieza, improvisar un recambio o trabajar sin poder cortar el suministro, parar a tiempo también forma parte de una buena solución doméstica.